Casa con encanto, donde el viajero hallará el descanso, la tranquilidad y disfrutará de su entorno.

Historia del pueblo

Santa Marina de Somoza es un pequeño pueblecito maragato situado en la parte occidental de esta comarca leonesa. Se encuentra sobre un altozano, a una altitud de casi 1 100 metros, rodeados de robledales y antiguos campos de cultivo que en la actualidad están poblados por piornos y monte bajo. Este paisaje atraerá la atención del visitante debico a su variedad de flora y las diferentes tonalidades que se pueden encontrar.

Durante los siglos XVII y XVIII el pueblo de Santa Marina de Somoza tuvo un pasado maragato y arriero muy importante. 

Este pueblo también destaca por sus fiestas patronales en honor a Santa Marina que se celebran el segundo domingo de julio y el día 28 de enero se celebra San Tirso. En ambas celebraciones, las gentes del lugar se divierten bailando el baile maragato, baile típico de la comarca, y honran la celebración tocando el tamboril y la flauta.

Casa de alquiler completo con capacidad para 4 personas. 

La Casina de la Fuente es una casa solariega construida con una techumbre de madera, con paredes de piedra y conserva los adobes originales. Este edificio fue una escuela nacional desde finales del siglo XVIII hasta 1940.

Esta casa rural consta de dos habitaciones, una de ella con una cama doble y otra de ellas con dos camas individuales, un cuarto de baño y un salón comedor con chimenea. Esta casa incluye todas las comodidades: calefacción en todas las habitaciones, conexión a internet, televisión y reproductor DVD. 

El entorno que rodea a La Casina es inmejorable, porque ofrece al visitante un contacto directo con la naturaleza y disfrutar de la tranquilidad que esta aporta. Este alojamiento es ideal para parejas, un encuentro entre amigos o para peregrinos que se encuentren realizando el Camino de Santiago y deseen descansar sus cansados pies en un lugar íncreible. 

 

Entorno

Estas tierras son uno de los últimos lugares en los que encontraremos un pasado casi a punto de desaparecer y todas aquellas bellezas que esta oculta que no derajá indiferente al viajero. 

El medio físico de esta comarca nos ofrece grandes con­trastes de luz y color, con un buen catálogo de plantas medicinales e inmensos bosques de robles, muchos de ellos centenarios. La comarca, posee una gran variedad de flora y fauna de gran riqueza entre las que destacan: el lobo, el corzo, el jabalí, el tejón, el lagarto, el zorro, víboras, diversidad de pájaros, aves rapazes, tritones, setas, frutos silvestres, etc… Además este entorno ofrece al visitante restos de minas de oro romanas y petroglifos de origen celta.